En la década de los
años 60, surge con fuerza en EE.UU. de la mano del psiquiatra
canadiense Eric Berne, una nueva psicología humanista,
llamada Análisis Transaccional, que revoluciona el campo
de la psicología clásica.
El AT ha confirmado su validez y eficacia en diferentes campos
de aplicación: psicológico, pedagógico,
sociológico, clínico, asistencial y organizativo.
Estructura del AT
Proporciona metodología que permite analizar y comprender
actitudes y comportamientos propios y ajenos, facilitando las
interrelaciones, la resolución de conflictos y la toma
de decisiones.
Se sustenta en las siguientes bases:
Filosofía: Existencial.
Teoría: de la personalidad e
intercambios sociales.
Técnicas: propias.